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lunes, 31 de julio de 2017

¿Eres un buen o mal lector?

Los buenos lectores según Vladimir Nabokov



Vladimir Nabokov es mundialmente conocido por su obra "Lolita" (1955), pero muy poca gente sabe que en un momento de su vida se dedicó a impartir cursos de literatura en universidades estadounidenses por casi dos décadas. Sus legendarias clases, que destacaron por su pasión por los libros, fueron revividas a partir de sus apuntes y ahora se encuentran al alcance de todo el mundo en una colección de libros. 

Sus clases se inspiraban en crear lectores capaces de apreciar el arte existente en las grandes obras de la literatura. Nabokov, tenía un punto de vista bastante impopular sobre lo que es ser un buen lector; no es la clásica definición a la que estamos acostumbrados. Parte de la base de que los libros son obras de arte y, como tal, son mundos nuevos. Esos mundos deben ser estudiados con atención, cuidando siempre de apreciar los detalles.

"Al leer, debemos fijarnos en los detalles, acariciarlos"

Una de las mayores virtudes de Nabokov a la hora de dictar sus clases, era utilizar muchos ejemplos, por lo tanto eran muy didácticas. Cuando se refería a los buenos lectores, utilizaba una dinámica con la cual ejemplificaba su idea. Les daba a sus alumnos una lista con diez definiciones de lector y, les pedía elegir cuatro que, combinadas, constituyesen lo que es ser un buen lector. 

He aquí la lista para que cada uno haga el ejercicio: 

Selecciona cuatro respuestas a la pregunta: "¿qué cualidades debe tener uno para ser un buen lector?

1) Debe pertenecer a un club de lectores.
2) Debe identificarse con el héroe o la heroína.
3) Debe concentrarse en el aspecto socioeconómico.
4) Debe preferir un relato con acción y diálogo a uno sin ellos.
5) Debe haber visto la novela en película.
6) Debe ser un autor embrionario.
7) Debe tener imaginación.
8) Debe tener memoria.
9) Debe tener un diccionario.
10) Debe tener cierto sentido artístico.

Según Nabokov, los estudiantes generalmente se inclinan por la opciones 2,3,4 y 7. Pero, las respuestas correctas son las últimas cuatro opciones: Imaginación, memoria, diccionario y sentido artístico. Ese sentido artístico es el que intenta desarrollar en sus estudiantes. 

Nabokov tilda de lector modesto a aquel que se identifica con los personajes y que se sumerge por completo en la historia; aquel que pierde de vista la faceta artística del escritor por dejarse llevar por sus emociones. Para él, debe existir un equilibrio al momento de leer; el buen lector, el lector genial, es aquel que se sumerge en la historia pero no de forma profunda, que puede disfrutar de la textura interna de la historia tanto como de la externa, controlando las emociones y manteniendo cierta distancia. No se debe leer solamente con el corazón, ni puramente con el cerebro, empleando la razón. Un buen lector es el que lee en término medio, con la espina dorsal. 

"El lector inteligente lee el libro genial no tanto con el corazón, no tanto con el cerebro, sino más bien con la espina dorsal. Es ahí donde tiene lugar el estremecimiento revelador, aun cuando al leer debamos mantenernos un poco distantes, un poco desapegados". 

Así, el lector, no solo puede sentir esa emoción que le provoca la historia, sino también apreciar el estilo, la estructura, la narración, las imágenes; el esquema de la novela. Elementos que, en manos de un gran escritor, se ordenan y combinan de tal forma que, provocan un estremecimiento artístico.

Lógicamente no es la forma en la que leemos todos. Es una forma diferente de vivir la lectura, mucho más enfocada a leer grandes obras de la literatura universal. No quiere decir que debamos leer de ese modo, pero puede que lleguemos algún día a apreciar no solo la historia, sino también el genio del artísta que vive en los escritores. Nabokov, siempre fue un lector avanzado, cuando era muy pequeño su padre le leía a Dickens, y a los once años ya disfrutaba de obras como Guerra y paz. Su definición del buen lector, más que tomarla como una imposición, hay que apreciarla como un consejo, una forma alternativa de leer; después de todo, los lectores evolucionamos, y tarde o temprano exigiremos más de los libros.

Ricardo Carrión
Administrador del blog