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sábado, 30 de diciembre de 2017

¡Goodreads me presiona!

¡Goodreads me presiona!




Ok, sé que el título de la entrada suena un poco exagerado, de hecho lo es. Yo mismo soy el que me presiono, no debería hacerlo, pero cada vez que ingreso a goodreads a actualizar mis lecturas, me encuentro con esa insidiosa barra de progreso que me marca y me indica el avance de mis lecturas con respecto a la meta que yo mismo me puse a principios de año. 
Goodreads te invita amablemente en enero de cada año a que juegues y te pongas una meta inocente, no es nada más que un desafío personal, nada grave, es solo un juego, no debería preocuparnos. Pero la diabólica aplicación toma esa información y la utiliza para atormentarte y torturarte durante todo el año, apuntándote con el dedo, diciéndote que llevas pocos libros leídos comparado con lo que realmente deberías llevar, apremiándote a leer, y haciéndote sentir un pésimo lector. Sí, es una trampa mortal, no es un simple juego. Pero caímos, sí, todos caímos en la tentación de ponernos una meta en goodreads. 



Lo cierto es que todo lo anterior está mal, muy mal jaja. Es la forma negativa de ver el reto de goodreads, el cual pronto deberemos volver a pensar en aceptar o no, o si la meta que escogeremos será la adecuada. Bien, yo siempre me extralimito y pongo como meta leer cien libros en el año. Es una locura para mí, ya que encuentro imposible que lo logre, pero me gusta pensar en lo imposible, y sobre todo, quejarme en diciembre, como lo hago ahora, de que no logré mi reto. Me encanta estar en el grupo de los fracasados de goodreads. Así que, he pensado seriamente en proponerme un reto que si pueda alcanzar el 2018. Algunas personas me han aconsejado que ponga una meta realmente probable de cumplir y que si la logro demasiado pronto, la puedo ir extendiendo. Goodreads te da todas las facilidades para motivarte a leer y no para presionarte ni obsesionarte con ello. A fin de cuentas, cumplir o no el reto, es un asunto que no tiene importancia, lo importante es leer y disfrutar haciéndolo, y al mismo tiempo, compartiendo tus lecturas con tus amigos y conocidos. 

Por eso, si no has completado tu reto goodreads, o has leído menos que otros años, como me ha pasado a mí, no te desilusiones. No importa la cantidad de libros que leas, ni la velocidad en que lo hagas. Hay personas que pueden leer muchos libros en el año, de forma rápida y asimilar muy bien su contenido y disfrutar haciéndolo. Otras, prefieren leer más lento y pausadamente, disfrutar las historias con calma, sin la necesidad de apurarse, dejando pasar un tiempo entre un libro y otro. Las dos formas son correctas y válidas. Leer no es una carrera ni una competición. Es un estilo de vida. 

Ahora, me gustaría rescatar una de las últimas novedades de goodreads, en donde te muestra un resumen de tu año lector. Es bastante completo, ya que te entrega el número total de páginas leídas. Que es algo que encuentro mucho más válido y representativo que el número de libros. 


En fin, creo que goodreads cada año se está volviendo una plataforma bastante atractiva para los lectores, sobre todo para ayudarlos a administrar y ordenar sus lecturas durante el año.

¿Y a ustedes, cómo les fue en su reto goodreads?

jueves, 28 de diciembre de 2017

Reseña Nº 196: Travesías del hombre lobo

Travesías del hombre lobo




"Ella me iluminaba la vida y, a pesar de haberla matado, la sigo queriendo y la sigo deseando, como el primer día en que la vi". Pág. 14. 

Antonio, un joven universitario Chileno que viven en Santiago, perteneciente a una familia de clase alta, nos relata como aconteció aquel día hace tres años, en que comenzó a sentirse diferente. En donde una cosa tras otra le salía mal, donde lentamente una agresividad poderosa lo poseía. Y, más que eso, algo tomaba control de él sin dejar de ser consciente. Sus instintos comenzaba a ser más fuertes que su lado racional. 

"Suponiendo y solo suponiendo que una fuerza oculta me hubiera puesto en trance y que otra voluntad, no la mía, me hubiera inducido a caminar hasta el mercado, concluí que al recuperar la consciencia, se habría borrado de mi memoria toda la experiencia. Habría experimentado una especie de amnesia, como corresponde a todo trance. Pero, en mi caso, recordaba todos los detalles...". Pág. 40. 

Esta especie de transformación de Antonio, tiene como fondo el Chile de la Unidad popular, a principios de los años setenta. Hace muy poco Fidel Castro terminaba de realizar una extensa visita a Salvador Allende, y lo que se discutía en la casa de Antonio era siempre sobre estos temas políticos. Pero él ya vivía en un mundo aparte, caminando por las noches en las veredas del Mapocho, nadie sospechaba de él, debido su indumentaria de joven decente, la cual le servía como camuflaje para desatar una inusitada violencia cuando menos se esperaba.

En una de estas correrías a las que se dedicaba, conoció a Verónica, una humilde chica de una casa de putas. En ella descubrió lo que sería su primer amor verdadero. Además, comenzaría a acercarse al mundo de la gente más humilde, de los barrios bajos , lo que lo haría contrastar su propia vida con la de las familias más pobres.

"¡Cómo era posible que anduviera tan enamorado de una chiquillona pobre e ignorante!" Pág. 111.

El amor y las energías que dedicaba a Verónica, apaciguaron por un tiempo esa bestia incontrolable que afloraba en él, pero una bestia nunca puede estar en completo equilibrio, y cuando menos se espera puede realizar actos de los cuales se arrepentirá toda su vida. Esta es la historia de Antonio.

La historia en un inicio se torna bastante adictiva. El protagonista aparece hablando en primera persona sobre hechos que ya ha cometido. En cierta forma logra despertar la curiosidad en el lector al realizar una seria confesión, y los motivos que lo empujaron a realizar dicho acto. A partir de allí, se remonta tres años en el pasado y cuenta con detalle esa progresiva metamorfosis interna que lo lleva  a cometer todo tipo de atrocidades.

El libro está dividido en dos partes, en la primera es donde se logra el mejor resultado, se va alternando la narración entre una primera persona y una tercera. La voz en tercera persona va relatando los hechos del pasado de forma cronológica y es interrumpida gradualmente por el asesino quien irrumpe en la narración con letra cursiva para destacar el cambio de narrador. Así, con este juego narrativo y con diálogos ágiles, la primera parte del libro se lee bastante rápido. Es en la segunda parte donde declina bastante la tensión narrativa. Creo que la autora por un momento perdió la imagen completa de la historia y no supo extenderla debidamente para que la segunda parte cobrará la misma importancia que la primera.

Este libro tuve el placer de comentarlo con mi amiga Meg de Megarybooks, y ella se dio cuenta de ciertas cosas, por ejemplo: A través de los diálogos de los personajes se puede dilucidar el trasfondo político que imperaba en el Chile de aquellos años, y a medida que la historia avanza, cada vez, ese trasfondo político toma más importancia, equiparándose con el hilo principal de la historia. Y a partir de la segunda parte, la trama familiar del personaje, también empieza a incrementar su protagonismo, por lo que, la historia principal empieza a desvanecerse en ese intento de incorporar más tramas. El problema es que esas tramas no se unen, no tienen sinergia entre ellas, eso produce que tengan poca profundidad y no se desarrollen por completo. Como Meg lee harta ficción histórica, me comentaba que el trasfondo político no llegaba a involucrarse completamente con la historia de los protagonistas,   y eso fue lo que principalmente debilitó la historia, y estoy de acuerdo con ella.

En general es una buena historia, una buena idea, con sus puntos positivos y negativos, hay entretención, hay ideas nuevas, hay escenas dramáticas con desarrollo psicológico, y una muy buena ambientación del chile de aquellos años.

Muchas gracias a Editorial Zig-Zag por el envío del ejemplar

Ricardo Carrión
Administrador del blog




martes, 19 de diciembre de 2017

Reseña 195: Para siempre, Noura.

Para siempre, Noura

ricardo-carrion
Francisca Cortés Guarachi (Texto)
Paulina Silva Chala (Ilustraciones)
Editorial Zig-Zag
40 páginas.

Un libro infantil extremadamente emotivo. Es la primera palabra que se me viene a la cabeza luego de terminar de leerlo: emotivo. Imposible no emocionarse con el final. La historia está contada en primera persona por un protagonista incógnito, no sabemos su nombre, pero sí, que es un niño que vive en un país del cercano oriente, que se encuentra en guerra. Nada de esto es dicho textual en el libro, se deja a la interpretación a través de las imágenes. Por medio de este niño, que en cierto sentido, deja de lado su nombre para volverse un símbolo, un representante de todos los niños de los países en guerra, conocemos a Noura, que vive en el mismo barrio que él. Nuestro protagonista no tiene hermanos, por eso considera a Noura como la hermana que nunca tuvo. Sus casas están tan juntas que se comunican todas las noches por medio de golpes, como si se tratara un código morse. Esta hermosa amistad se verá bruscamente interrumpida por los horrores de la guerra. 


Los libros ilustrados tienen esa característica de maximizar un texto reducido. Siempre el texto es desplazado hacia las esquinas, es corto, pero dice mucho, lo que es amplificado por las imágenes. Es un trabajo en equipo entre lo visual y lo escrito. En este caso, tanto la escritora como la ilustradora, hicieron un trabajo precioso. Las dos son chilenas, y me parece excelente que compatriotas logren un trabajo tan exquisito. Quedé encantado con las ilustraciones, los colores son vivos, ideales para captar la atención de los niños, pero al mismo tiempo están llenos de matices, no es un color completo, sino que está texturizado, puedes ver las texturas, las cuales cambian de acuerdo al objeto o persona, incluso las sombras tienen su propia textura. Te dan ganas de pasar los dedos por las imágenes, como si pudieras palpar dichas texturas. Estoy seguro que ese efecto les encantará a los niños. 


Y como en todo relato infantil, hay saltos temporales inmediatos, se evitan los progresos naturales, porque el mensaje es más importante que el paso del tiempo, y esos saltos, en este caso, de niño a adulto del protagonista, me pareció brillante. Y si se fijan en la imagen superior, es claramente apoyado por la ilustración. Un niño de día, un joven adulto de noche. Ese tipo de cambios impide el acostumbramiento al libro, te sorprende, te regresa a la historia; capta la atención del pequeño lector, despertándolo. 


A pesar de que es un libro que habla de los horrores de la guerra, lo hace de una manera sutil. Hay una preocupación por parte de la autoras de que verdaderamente este libro pueda llegar a los niños sin causarles impactos negativos, sin que lo duro de la guerra los toque, pero que, al mismo tiempo,  los haga comprender cómo afecta a las familias inocentes, a sus pares, a los niños. Tanto el texto como las imágenes se preocupan, toman el riesgo de hablar de un tema tan delicado, utilizando metáforas para los momentos más duros. Corrieron el riesgo y el resultado fue excelente. No se aprecian bandos, no se ve quién es el enemigo, solo que la guerra, el odio entre hombres, es el problema, y que ese odio puede destruir el lazo entre dos almas inocentes. 


La literatura infantil tiene esa misión, transmitir mensajes importantes a temprana edad. No había visto libros de este tipo para niños, que hablaran sobre la guerra y sus consecuencias. Me parece todo un acierto de Zig-Zag publicarlo. Los niños son capaces de asimilar estos temas, sobre todo si se lee en compañía de los padres. Quedé encantado con esta edición, es en tapa dura y tiene un tamaño adecuado, más grande lo normal, da gusto pasar las páginas. Además, viene con el sello de una certificación PEFCT, que asegura que el papel utilizado en el libro proviene de bosques manejados sustentablemente. 

Gracias a Editorial Zig-Zag por el envío del ejemplar

Ricardo Carrión
Administrador del blog

sábado, 9 de diciembre de 2017

Reseña Nº 194: La abadía de Northanger

La abadía de Northanger (1818)



ricardo-carrion
Jane Austen (1775-1817)
Penguin clásicos
368 páginas

Catherine Morland es una chica de diecisiete años, es hija de un clérigo rural, por lo tanto su familia no tiene una gran fortuna, además tiene muchos hermanos. Ella es una chica bastante inocente, podría decirse que es ingenua, confía demasiado en las personas, lo que es algo lógico tratándose de una joven muchacha del mundo rural. Ella es la heroína de esta novela, pero no encaja en el perfil de la típica protagonista. Su vida es tan aburrida, que la única familia importante con la que puede relacionarse son sus vecinos, los Allen. Los cuales lamentablemente no tienen hijos, por lo que tampoco tiene vecinos de su edad para socializar. Debido a esto, su afición más grande es leer  novelas góticas. Lo que la ha dotado de una poderosa imaginación.

Pero los Allen van temporalmente a pasar unos días al Balneario de Bath. Y deciden invitar a Catherine. Desde ese momento su vida toma un giro inesperado. Y a pesar de disfrutar de todos los encantos del lugar, no encuentran personas conocidas con las cuales entablar relaciones. Hasta que un día aparecen los Thorpe, antiguos conocidos de Mrs. Allen. Debido a este encuentro la ingenua Catherine forma un poderoso lazo de "aparente" amistad con Isabella Thorpe, una chica de su edad que también gusta de la lectura y, además, conoce muy de cerca al hermano de Catherine, James. 

Luego, otra familia comienza a entablar relaciones con los Allen y Catherine: Los Tinley. Gracias a un primer acercamiento en un baile por parte de Henry Tinley, el hijo menor de la familia, comienza a formarse un precioso lazo de algo más que amistad entre él y Catherine. 
Pero el comienzo de este pequeño romance, se ve algo entorpecido por el hermano de Isabella, Henry Thorpe, quien no deja ninguna duda de su intención de cortejar a Catherine. 

Todo comienza a tomar un giro inesperado cuando a la fantasiosa Catherine la invitan a pasar una temporada en la antigua Abadía de Northanger. Un lugar que toda lectora de novelas góticas desearía visitar. Allí, la joven e ingenua Catherine se dejará llevar por su desatada imaginación, escudriñando en el pasado de un antigua familia. 

"Pues considero que aquella persona, caballero o señora, que no sabe apreciar el valor de una buena novela es completamente necia". Pág. 184. 

La novela está claramente dividida en dos partes: la primera desarrollada en Bath y la segunda en La abadía de Northanger. Pero es en Bath donde se tejen los hilos argumentales que llevarán la tensión narrativa hasta el final. Es en ese balneario donde se fijarán las relaciones entre las familias que irán involucrándose en la vida de Catherine: Los Thorpe y los Tinley. Estas dos familias son lo suficientemente contratantes para para encausar la atención del lector en sus diferentes acciones.

Lo interesante, es que a ojos del lector los comportamientos de los Tinley y los Thorpe son evidentes. Pero la protagonista no se da cuenta, brilla en ella la inocencia. Lo mismo pasa con sus protectores, los Allen, que parece que vivieran en las nubes. Y en eso se apoya Austen para realizar una narración irónica y sarcástica. Delata estos hechos evidentes, aclarando y puntuando que su heroína no se da cuenta. Definitivamente la narración de esta historia es la que logra darle el factor diferenciado con respecto a sus otros libros. Es amena, divertida, entra como una ráfaga de aire fresco a aliviar cualquier momento engorroso. Es el punto fuerte del libro.

No encontré puntos bajos o situaciones que me aburriera de la novela, al contrario, todo el tiempo Austen sabe como mantener la tensión narrativa. Hay momentos en que el amor y el romance se encargan de mantenerla, pero cuando es necesario las intercambia por el misterio y la imaginación. Sobre todo cuando la protagonista pasa un tiempo en La abadía de Northanger, dejándose influenciar por la lluvia, el ambiente gótico y los cuentos de misterios de Mr. Tinley.

En esta novela no hay puntos intermedios, hay personajes que el lector amará y otros que odiará profundamente. Y esa sensación hará que la lectura se haga muy adictiva en algunos capítulos. Me saco el sombrero ante la habilidad de Austen para narrar. En este libro, además, se encarga de destacar el amor por la lectura, pero no cualquiera, sino por la lectura de novelas. Carga contra todo aquel que denigre dicho hábito lector. Quedé encantado con este libro.

Novela, sí. ¿Por qué no decirlo? No pienso ser como esos escritores que censuran un hecho al que ellos mismos contribuyen con sus obras, uniéndose a sus enemigos para vituperar este género de literatura, cubriendo de escarnio a las heroínas que su propia imaginación fabrica y clasificando de sosas e insípidas las páginas que sus protagonistas hojeas, según ellos, con disgusto... Dejemos a quienes publican en revistas criticar a su antojo un género que no dudan en calificar de insulso, y mantengámonos unidos los novelistas para defender lo mejor que podamos nuestros intereses. Pág. 101. 


Ricardo Carrión
Administrador del blog 

domingo, 3 de diciembre de 2017

Reseña Nº193: Edgar Allan Poe. Cuentos selectos

Edgar Allan Poe: Cuentos selectos

Edgar Allan Poe (1809-1849)
Ediciones LEA
Colección filo y contrafilo
224 páginas

Esta antología de cuentos, tiene tras de sí, un trabajo de selección bien especial, ya que lo que busca, no es reunir lo cuentos más famosos, sino mostrar la versatilidad que tenía Poe al escribir. Es por eso que dentro encontraremos historias de todo tipo, predominando eso sí, las de horror.

Ligeia y La caída de la casa de Usher, son las dos historias que encabezan la lista de los relatos macabros en este libro. Ligeia es, según los entendidos, el cuento favorito de Poe, mientras La caída dela casa de Usher uno de los más famosos. Con atmósferas marcadas por el suspenso, sumando descripciones tanto físicas como psicológicas, nos llevan por la senda de un terror ascendente que no declina hasta que estalla. En ellas, Poe indaga en uno de los temas que más lo atormentaban: La muerte.

La Muerte aparece recurrentemente asociada a muchos de sus relatos, en algunas de forma más evidente y gráfica que en otros. Por ejemplo, en La verdad sobre el caso del señor Valdemar, recurre a la hipnosis como eje conductor, pero es la muerte la que sorprende y da el giro y remate al cuento. Pero dentro de los relatos de horror, algunos se van al extremo del sadismo con historias tan crudas y sorprendentes como lo es El corazón delator y El gato negro.

¿No les he aclarado ya que lo que ustedes, equivocadamente, denominan locura es solamente una excesiva agudeza de los sentidos? Pág. 114. (El corazón delator)

Pero así como se va hacia los extremos más oscuros, también utiliza los más ingeniosos, sin dejar de lado el elemento muerte. En la máscara de la muerte roja no solo recurre al ingenio, sino también al elemento fantástico para causar sorpresa en el lector, es un relato que urde fantasía y misterio, para que el lector descifre su significado a medida que avanza, aunque al final, la sorpresa siempre está esperando.

Hay dos relatos en donde Poe logra una tensión narrativa magnífica, y lo hace poniendo a los protagonistas de la historia en una situación que desconocen, descolocándolos por completo. Pero al mismo tiempo los presiona, lo asfixia lentamente; los deja sin esperanza. Y para eso se sirve de algo tan horroroso como ser enterrado vivo en El entierro prematuro, o verse sometido a las perversas torturas de la inquisición como en El pozo y el péndulo (el mejor relato para mi gusto del libro).

"Cuando surgimos del más profundo de los sopores, rompemos la tela sutil de algún sueño. Y sin embargo, apenas después (tan frágil puede haber sido aquella tela) no nos acordamos de haber soñado". Pág. 205. (El pozo y el péndulo)

Pero así como juega con el horror en sus distintos niveles a lo largo de sus historias, también, gracias a su prodigiosa imaginación, logró escribir cuentos de estilo analítico policial. Sentando las bases de la novela policial moderna. De esos cuentos, en este libro solo aparece uno: La carta robada. En él aparece como personaje principal, Auguste Dupin, un francés que lleva el título de Chevalier. Astuto y muy imaginativo, Dupin es aficionado a los acertijos, y gracias a sus grandes poderes de observación, percibe detalles inapreciables para la policía. Se pone en la mente del criminal y así es capaz de resolver los casos que la policía no puede. Sin la imaginación de Poe, no existirían detectives como Sherlock Holmes o Hércules Poirot.

"Las matemáticas son la ciencia de la forma y la cantidad; el razonamiento matemático es simplemente la lógica aplicada a la observación de la forma y la cantidad. La gran equivocación reside en suponer que incluso las verdades de lo que es llamado álgebra pura son verdades abstractas o generales". Pág. 83. (La carta robada).

A pesar de que ya he exhibido algo de la gran variedad de cuentos que escribió Poe. Aún en el libro quedan dos tipos bastante interesantes. El primero es William Wilson, en donde recurre a un tema muy utilizado en la literatura: El doble. Pero lo hace subyugándolo a su propio estilo terrorífico. A pesar de eso, me hizo recordar a Stevenson con su Doctor Jekyll y Mr. Hyde, o a Borges, con su cuento El otro. Y para terminar, un cuento con estilo aventurero. Un descenso en el Maelström, nos lleva a un mundo de leyenda, en donde el temible remolino pone en duros aprietos a una pequeña embarcación. Este cuento no solo puede ser considerado como de aventuras, sino también como analítico, por la capacidad de deducción del personaje principal para enfrentar el problema en el que se ve envuelto y, además, cuenta una historia dentro de otra, usando el mismo estilo que en El retrato oval, también incluido en esta edición.

Me pareció que este libro trae una espléndida selección de cuentos de Poe, capaz de retratar el poder de su imaginación. La cual disfruté mucho y recomiendo a todo aquel que quiera empezar a conocer al autor.

Muchas gracias a Ediciones LEA y a Zig-Zag Editorial 

Ricardo Carrión
Administrador del blog